A pocas horas de que tuviera lugar el acto de entrega de los premios, el Barcelona FC anunció que sus jugadores no irían, aunque sí una delegación deportiva. La FIFA consideró esto un insulto y una venganza por la resolución del TAS, más favorable al Real Madrid en un caso de fichaje de menores muy similar.
Messi, que era el segundo favorito en las encuestas, tuvo que ser representado por la Junta Directiva enviada al evento, mientras que en el momento de la elección sólo aparecía una fotografía.
Griezmann, de testigo
Aunque el jugador del Atlético de Madrid, Antoine Griezmann, era el tercero en discordia, la diferencia con las dos anteriores estrellas le otorgaban un papel de mero testigo del enfrentamiento, que no pudo ser cara a cara por el desplante del Barcelona.
Pese a todo, la presencia de Griezmann en esta clase de reconocimientos es cada vez mayor, igual que su proximidad a la obtención de los premios. Quizás a partir de 2017 cambie este panorama.
Con todo, Cristiano Ronaldo estuvo encantado con el reconocimiento que supone The Best y aseguró a los medios que lo había ganado merecidamente, por ser él “The Best” (El Mejor).
Tanto si es así como si, en realidad, parece que Cristiano se encuentra en una época de madurez y acierto estratégico, lo que es ya indudable es que el portugués ha sido el primer jugador del mundo en recibir este premio.
